Cómo proteger los ojos de los niños esta primavera y este verano

COBCollection

Estamos otra vez en la época del año en la cual los niños empiezan a correr en los campos de fútbol, a hacer rutas en bicicleta y dentro de poco a jugar en las piscinas.

Es esencial que, vosotros, los padres os aseguréis que los niños mantengan una visión segura y saludable mientras participan en deportes competitivos y recreativos. Por eso desde Centro óptico Berciano animamos a tanto jóvenes como adultos a jugar de forma segura esta primavera y este verano.

Aquí nombramos una serie de consejos para ayudar a los padres a proteger la salud visual de sus hijos.

Visita tu optometrista

Los exámenes realizados en los chequeos rutinarios en el pediatra o los realizados en las escuelas no son suficientes. Por ejemplo, para deportes que impliquen lanzamientos, patadas o atrapar balones; los niños necesitarán un examen regular exhaustivo en primera persona que se centre en la profundidad de percepción, en si es un buen candidato para ser usuario de lentes de contacto, un estudio de binocularidad (cómo los ojos trabajan juntos a la par), también un estudio de la visión periférica y mucho más.

Ésta es la mejor manera de asegurarse que la visión de sus hijos está preparada para el deporte.

Los exámenes en el optometrista u oftalmólogo son mucho más exhaustivos y generalmente dan una valoración más exacta que los realizados en el pediatra.

Evita las monturas de metal

Es preferible que los niños usuarios de gafas elijan una montura de pasta o, lo que es lo mismo, que carezca de partes metálicas para así evitar posibles heridas o lesiones al ser golpeados por un balón o por alguna caída.

Ciertos deportes o actividades tales cómo el béisbol, balonmano o el baloncesto requieren el uso de unas gafas de seguridad especiales.

Puedes consultar con nosotros o con tu oftalmólogo de confianza todas las opciones que existen para proteger la salud ocular de tus hijos.

Usa protección contra el sol

Una encuesta realizada en los Estados Unidos en el año 2017, por la Asociación Americana de Optometría, observó que 7 de cada 10 niños llevan sus gafas de sol mientras practican deportes al aire libre.

El uso de gafas de sol que ofrezcan un 100% de protección contra los rayos de sol es muy importante, por no decir imprescindible, para proteger tanto la vista como los ojos del daño causado por la exposición al sol. El uso de visera o casco puede proporcionar una protección adicional.

Numerosos oftalmólogos están de acuerdo a la hora de afirmar que no se hace el suficiente hincapié en la importancia que tiene la protección frente al sol en los niños, bebés y gente joven. Y que con frecuencia tanto padres como cuidadores la pasan por alto.

La protección frente al sol es tan importante porque las lentes del interior del ojo de un niño, como por ejemplo el cristalino, son más transparentes que en los ojos de un adulto, permitiendo así que las longitudes de onda más cortas (UV) alcancen la retina. Se sabe que los efectos negativos causados por la radiación solar son acumulativos, por eso es tan importante desarrollar unos buenos hábitos de salud ocular en los más pequeños y, por lo tanto, cerciorarse de que siempre lleven puestas sus gafas de sol cuando jueguen o practiquen deportes al aire libre.

Si vuestros hijos practican alguno de los deportes citados anteriormente, en los que el uso de gafas de seguridad es obligatorio, recomendamos que consultéis con nosotros al final del examen las diferentes opciones disponibles en el mercado para, por ejemplo, tintar las lentes de dichas gafas con diferentes colores o poner un antireflejante para protegerles la vista de problemas relacionados con brillos o con el resplandor.

Si por el contrario vuestros hijos no necesitan llevar gafas de seguridad, la opción idónea sería encontrar una gafa de sol cuya montura fuera entera de pasta y que se ajuste perfectamente al tamaño de la cara del niño y a su curvatura, para que así le proteja tanto de los rayos de sol directos como de los rayos de sol que inciden por los laterales.

Diversión, pero de forma segura

La práctica de deporte aporta innumerables beneficios en la vida de los niños y adolescentes. Aunque un estudio publicado en Enero de este año por la revista «Pediatrics» subraya el riesgo de lesión en niños durante la práctica de deportes. Según el estudio, casi 441,800 niños han sido tratados por lesiones oculares en las salas de urgencias de los Estados Unidos, entre el año 1990 y el 2012.

Las lesiones más comunes en niños durante las prácticas deportivas son: abrasión corneal con un 27.1%, conjuntivitis 10% y presencia de cuerpo extraño con un 8.5%.

Los deportes en los que los niños se lesionan con más frecuencia son el baloncesto con el 15.9%, el béisbol con 15.2% y paintball con un 10.6%.

Vale la pena señalar que los niveles del número de lesiones oculares en deportes como fútbol, tenis o atletismo son bastante bajas y que las lesiones en los deportes citados anteriormente disminuyen año tras año. Excepto en paintball o cualquier otro deporte que en el que se utilicen pistolas de aire comprimido y también en la natación, dónde los niveles han aumentado considerablemente.

Para concluir, el estudio dice que las visitas al pediatra por lesiones oculares durante la práctica deportiva o  durante actividades recreativas es algo bastante común, por lo que concluyen en la necesidad de realizar mayores esfuerzos para la prevención de dichas lesiones tanto por parte del niño, como de los padres y de los educadores; así como la adopción de alguna regla o norma que obligue el uso de las gafas de seguridad durante la práctica deportiva para así disminuir los niveles de lesiones oculares entre niños adolescentes.

Una buena visión puede prevenir que los niños sufran otras lesiones más graves y nosotros, como optometristas, estamos aquí para aconsejar a los padres y a los jóvenes atletas sobre cómo tener una buena Visión Deportiva.

Con este post queremos animar a todos los padres a que lleven a sus hijos a nuestra óptica para que reciban un examen exhaustivo de su visión antes del comienzo de cualquier actividad deportiva o cualquier campamento este verano, ya que la mayoría de las lesiones oculares pueden ser evitadas cuando las habilidades del niño se encuentran en los niveles más altos y usando una equipación adecuada.